Cuba
Varias personas asaltaron en la medianoche de este sábado una sede del Partido Comunista (único) en la provincia de Ciego de Ávila, a unos 460 kilómetros de La Habana, como protesta por los prolongados apagones y la falta de alimentos.
Cuba, con 9,6 millones de habitantes, enfrenta una fuerte crisis económica, agravada por la brusca suspensión en enero del suministro de crudo desde Venezuela, luego de la caída de Nicolás Maduro en una intervención militar estadounidense, y el bloqueo petrolero de facto que Washington impone a la isla.
Mientras se agudiza la escasez de combustible, productos básicos y se prolongan los cortes de electricidad, muchos cubanos expresan su descontento público con protestas nocturnas, que en la mayoría de los casos se reducen a toques de cazuelas en la vía pública o desde el interior de sus viviendas.
Las protestas sucedieron en el municipio de Morón y según videos que circulan en redes sociales, varios manifestantes irrumpieron en el edificio, de donde extrajeron documentos, computadoras y muebles que posteriormente quemaron en la calle.
Según un breve reporte del periódico local Invasor, como resultado de estos "hechos vandálicos" fueron detenidas cinco personas.
"Lo que en un inicio transcurrió de manera pacífica, y tras un intercambio con autoridades del territorio, derivó en hechos vandálicos contra la sede del Comité Municipal del Partido", precisa la nota oficial.
Las manifestaciones también provocaron daños a otros establecimientos estatales del territorio, según la misma fuente.
De acuerdo con publicaciones de medios independientes y en redes sociales, La Habana, donde los
Donald Trump no oculta su deseo de un cambio de régimen en Cuba, ubicada a solo 150 km de Estados Unidos. Según Washington, la isla representa una "amenaza excepcional" por sus estrechas relaciones con Rusia, China e Irán.