La reforma al Código Laboral continúa pendiente y será discutida en la próxima legislatura que inicia el próximo 27 de febrero. Tras años de discusiones en el diálogo tripartito, todavía no se llega a un acuerdo y el punto de fricción radica en la cesantía laboral.
Por un lado, la clase obrera se muestra tajante en tocar la cesantía, mientras que el sector empresarial insiste en realizar ciertas modificaciones que consideran necesarias para ajustarse a las nuevas exigencias del mercado laboral, según explicó Laura Peña Izquierdo, presidenta de la Junta Directiva de la Confederación Patronal de la República Dominicana (Copardom).
“Es importante que aclaremos que el sector empresarial no quiere eliminar la cesantía; la cesantía es un derecho, lo que queremos es modificarla”, rectificó en el programa radial El Sol de la Mañana, que se transmite por Zol 106.5.
Sus modificaciones siguen modelos económicos regionales similares al de la República Dominicana, que cuenta con bajas tasas de informalidad laboral, y han realizado modificaciones en sus códigos laborales. No obstante, señaló que las propuestas que han hecho al sector sindical no son escuchadas y solo reciben respuestas de rotunda negación.
Propuestas a la reforma laboral
Durante su intervención en el programa, Peña Izquierdo explicó que entre las propuestas realizadas está la del pasivo laboral, aquellas obligaciones financieras y deudas acumuladas que una empresa tiene con sus trabajadores al cierre de su tiempo en la misma, reconociéndolo como un gasto deducible del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y atribuyéndolo a su vez directamente al Estado dominicano para análisis en una posible reforma fiscal.
Otras propuestas serían calcular el desahucio en base a un promedio de salarios, considerando sus años en la empresa y si este ha recibido aumentos salariales o bonificaciones; incrementar el periodo de prueba de un empleado de tres a seis meses para un mejor análisis como un incentivo del empleo juvenil.
Agregó que otro de los temas puestos en el debate fue un seguro de desempleo o cesantía donde el empleado pueda acceder a un fondo independientemente de si renuncia o lo despiden.
“Vamos a crear un mercado que sea flexible, que la gente no se quede en la empresa por obligación”, argumentó.
Innovación laboral
En ese sentido, sostuvo que, aunque no cuenta con un porcentaje exacto de las entidades administrativas que aplican los nuevos modelos de trabajo remoto o de reducción de jornada laboral, afirmó que muchas de estas se dedican al área del servicio al cliente y consiguen resultados favorables en su gasto y, al mismo tiempo, atraen un público juvenil, ayudando en la experiencia laboral de los mismos.
Mostró su preocupación por el espacio que la Inteligencia Artificial ocupará en los puestos laborales actuales, señalando la importancia de crear espacios donde ambos fluyan y se adapten a este nuevo panorama laboral.