La República Dominicana continúa afianzando su posicionamiento como uno de los destinos más atractivos para la inversión extranjera directa (IED) en América Latina. Al cierre de marzo de 2026, el país captó US$1,536.7 millones, según datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), lo que representa un crecimiento de 6.4 % en comparación con el primer trimestre de 2025, considerado un año histórico para este indicador.
Este resultado confirma una tendencia de crecimiento sostenido en los últimos años, reflejando la confianza del capital internacional en la economía dominicana y en su estabilidad macroeconómica.
La directora ejecutiva del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana) destacó que este comportamiento reafirma al país como una plataforma estratégica para la inversión internacional.
“La República Dominicana se ha consolidado como un destino de confianza para la inversión extranjera directa, gracias a un entorno macroeconómico estable, reglas claras y una institucionalidad que promueve la inversión con eficiencia y transparencia. Este crecimiento sostenido es resultado de una visión país y del trabajo conjunto entre el sector público y privado”, expresó.
El crecimiento de la IED ha sido impulsado por sectores clave como turismo, energía, zonas francas, minería, logística y manufactura, los cuales continúan atrayendo inversiones de alto valor agregado y generando empleos de calidad.
Asimismo, ProDominicana ha fortalecido su papel como facilitador clave mediante iniciativas como la Ventanilla Única de Inversión (VUI) y programas de acompañamiento al inversionista, que garantizan una experiencia más ágil, predecible y orientada a resultados.
En medio de un contexto global desafiante, República Dominicana se destaca por su resiliencia económica, ubicación geográfica estratégica, conectividad y estabilidad jurídica, factores que la consolidan como un importante hub regional para la inversión.
Con estos resultados, el país reafirma su compromiso de seguir impulsando un modelo de desarrollo basado en la atracción de inversión sostenible, la diversificación productiva y su integración a las cadenas globales de valor.