Jeanine Ferris Pirro
La fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Ferris Pirro, confirmó el arresto en República Dominicana del agente de la Administración para el Control de Drogas (DEA), Meliton Cordero, a quien su oficina acusa de conspiración para cometer soborno y fraude de visa.
En un comunicado oficial, Pirro sostuvo que Cordero fue detenido en territorio dominicano y que enfrenta cargos federales relacionados con un presunto esquema ilegal vinculado al manejo de visados.
“El agente de la DEA Meliton Cordero ha sido arrestado en la República Dominicana y acusado por mi oficina de conspiración de soborno y fraude de visa”, declaró la fiscal.
Pirro advirtió que su despacho actuará con firmeza ante cualquier funcionario que abuse de su posición. “Para cualquier otra persona que use una insignia, recuerden quién piensa que puede socavar las prioridades de nuestro Presidente: los vamos a encontrar”, enfatizó.
La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos anunció este viernes que su personal asignado en la República Dominicana está siendo reubicado, luego del anuncio del cierre de esta oficina “hasta nuevo aviso” en medio de una investigación por presunta corrupción.
La embajadora de los EE.UU. en República Dominicana, Leah F. Campos, anunció el jueves cierre de la oficina de la DEA argumentando que la “corrupción no tiene espacio en el Gobierno” estadounidense “ni en ningún otro”.
“Es una violación repugnante y deshonrada de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio”,expresó Campos en un mensaje publicado en las redes sociales de la delegación diplomática, siendo esta de momento la única información disponible sobre el caso de presunta corrupción.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance Cole, indicó en una declaración oficial este viernes que no harán “comentarios sobre las acusaciones específicas que se hicieron públicas” en torno a la oficina de la institución en República Dominicana.
Señaló que la DEA está “cooperando plenamente con las autoridades competentes”, y que se están revisando las acusaciones para proteger la integridad de sus operaciones.
“La DEA exige a su personal los más altos estándares de integridad y rendición de cuentas. Cualquier denuncia de mala conducta o corrupción se trata con la máxima seriedad, y actuamos con rapidez para evaluar los hechos y garantizar la rendición de cuentas cuando corresponda”, afirmó Cole.
“En esta agencia, no se tolera ninguna conducta que manche la insignia o erosione la confianza depositada en nosotros por el pueblo estadounidense y nuestros socios internacionales”, añadió, y defendió el profesionalismo y honorabilidad de los “miles de profesionales de la DEA”.
El Gobierno estadounidense ha valorado en reiteradas ocasiones la lucha contra las drogas del actual Gobierno de la República Dominicana, que el año pasado decomisó 48 toneladas de drogas en su combate al narcotráfico, el lavado de activos y otros delitos conexos, en su lucha “sin precedentes” contra estas estructuras del crimen organizado, según la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).