Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”,
Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”, señalado por la Policía Nacional como uno de los presuntos involucrados en el ataque contra el merenguero Julián Oro Duro y su esposa, Zeneida Socorro Castillo, relató antes de entregarse a las autoridades cómo, según su versión, transcurrieron las horas que permaneció dentro de la residencia donde la mujer perdió la vida y el artista resultó herido.
Germán Troncoso, de 23 años, reconoció que estuvo en la vivienda, presenció la muerte de Zeneida, permaneció allí durante horas esperando la llegada de Julián y tomó la cartera del artista durante la agresión. Sin embargo, atribuyó a otro hombre el asesinato de la mujer y los golpes contra el merenguero, mientras sostuvo que otras personas se comunicaban desde fuera y manejaban información precisa sobre el interior de la casa y las rutinas de la pareja.
En una entrevista concedida a Apojeo TV antes de entregarse a las autoridades, Germán Troncoso comenzó a reconstruir cronológicamente lo ocurrido. Según su relato, todo inició entre las 2:30 y 3:00 de la tarde en la barbería de su hermano, en La Victoria, donde llegó un conocido al que identificó como Peña, con quien dijo tener alrededor de un año y varios meses relacionándose. Kevin contó que trabajaba instalando cables como contratista y que durante la conversación comentó que atravesaba dificultades económicas y tenía varias semanas atrasadas en el pago de su motocicleta.
Fue en ese contexto, asegura, cuando Peña le habló de una oportunidad para ganar RD$20,000. De acuerdo con Germán Troncoso, inicialmente le plantearon que su trabajo consistiría únicamente en transportar a una persona hasta un lugar, esperarla y posteriormente llevarla de regreso. Kevin dijo que aceptó la propuesta y que luego fue puesto en contacto con otro hombre, quien le entregó RD$500 para combustible y le indicó que buscara un casco, se colocara un abrigo y utilizara pantalón largo.
Posteriormente se dirigió hacia la Circunvalación de La Victoria, donde, según contó, recogió al hombre que debía transportar. Germán Troncoso aseguró que no lo conocía, que llevaba el rostro cubierto y que fue este quien comenzó a indicarle el camino mientras avanzaban en la motocicleta hasta llegar a la residencia de Julián Oro Duro.
Cerca de las 5:00 de la tarde, Kevin asegura que llegaron a la vivienda. Su acompañante llamó varias veces a Zeneida por su nombre y, cuando esta salió, aparentemente lo reconoció. De acuerdo con Germán Troncoso, no hubo que forzar la entrada, pues la mujer permitió que ambos ingresaran y comenzó a conversar con el hombre con aparente familiaridad.
Ya dentro de la casa, la conversación se extendió durante aproximadamente media hora. Kevin relató que hablaron de asuntos personales, familiares y del propio Julián, mientras Zeneida atendía a quienes habían llegado. En medio del encuentro, la mujer incluso les preparó una limonada, un detalle que Germán Troncoso utiliza para sostener que su acompañante no era un desconocido para ella.
Según su relato, entre las 5:30 y 5:40 de la tarde la situación cambió abruptamente. Kevin afirmó que su acompañante tomó un objeto que se encontraba en la vivienda y golpeó a Zeneida en la cabeza. Aseguró que, al cuestionarlo por lo que estaba haciendo, el hombre lo amenazó con un arma para impedir que abandonara la casa y posteriormente continuó agrediendo a la mujer hasta causarle la muerte. Germán Troncoso atribuyó el ataque al hecho de que Zeneida conocía al agresor y podía identificarlo.
Después de la muerte de Zeneida, Kevin asegura que su acompañante comenzó a comunicarse con una persona que se encontraba fuera de la vivienda y recibió instrucciones específicas sobre qué buscar y dónde hacerlo. Una de esas indicaciones habría sido dirigirse al primer dormitorio y localizar una maleta azul pequeña, colocada debajo y detrás de otras pertenencias. Según Kevin, la instrucción fue tan precisa que encontraron la maleta exactamente en el lugar señalado.
Germán Troncoso afirmó que allí encontraron dinero en dólares y pesos dominicanos, además de otras pertenencias. Durante la entrevista fueron mencionadas distintas cantidades, pero el relato no permite establecer con claridad una cifra exacta. Para Kevin, lo que llamó su atención fue que la persona que se comunicaba desde fuera aparentemente conocía con precisión dónde se encontraba el dinero dentro de la residencia.
Una vez localizado el dinero, Kevin pensó que abandonarían la vivienda, pero asegura que recibió una respuesta distinta: todavía tenían que esperar a Julián Oro Duro. Según su relato, también buscaban una cadena del artista y quienes mantenían comunicación con su acompañante sabían que el merenguero acostumbraba regresar aproximadamente entre la medianoche y la 1:00 de la madrugada.
La espera se prolongó durante varias horas. Si se toma como referencia la cronología ofrecida por Germán Troncoso, desde la muerte de Zeneida, que sitúa alrededor de las 5:30 o 5:40 de la tarde, hasta la llegada de Julián transcurrieron unas siete horas. Kevin sostuvo que durante todo ese tiempo permaneció dentro de la residencia bajo amenazas y que no podía marcharse. También relató que en la vivienda se encontraba una mujer de avanzada edad, con alzhéimer, que fue llevada a una habitación mientras ellos permanecían en la casa.
Durante esas horas, según Kevin, su acompañante tomó el teléfono de Zeneida y desconectó líneas de comunicación de la vivienda. También sostuvo que el hombre continuó intercambiando mensajes con personas que se encontraban fuera, mientras esperaban la llegada del artista.
Uno de esos intercambios, según Germán Troncoso, revelaría hasta qué punto quienes daban las instrucciones conocían las costumbres de Julián. Kevin relató que su acompañante apagó las luces de la casa, pero posteriormente recibió un mensaje indicándole que debía volver a encenderlas porque supuestamente el artista no acostumbraba entrar cuando encontraba la vivienda a oscuras. Poco después escucharon abrirse la puerta eléctrica y supieron que Julián había llegado.
La llegada del merenguero ocurrió, según Kevin, cerca de la 1:00 de la madrugada. Germán Troncoso afirmó que Julián entró sin saber lo ocurrido horas antes con su esposa y que su acompañante lo sorprendió inmediatamente. De acuerdo con su versión, el hombre comenzó a golpear al artista repetidamente en la cabeza con un objeto de madera que se encontraba dentro de la residencia.
Kevin aseguró que durante la agresión escuchó a Julián pedir que no lo mataran y que se llevaran sus pertenencias. “No me mates, no me mates. Llévate todo, no me mates”, le atribuyó haber dicho. Es precisamente en esta parte de su relato cuando Germán Troncoso reconoce una actuación directa: afirmó que su acompañante le ordenó quitarle la cartera a Julián y admitió haberla tomado. También relató que preguntaron por una cadena y que el artista fue inmovilizado de manos y pies.
Según Kevin, la agresión contra Julián duró menos de cinco minutos. Después, su acompañante le ordenó salir de la casa y encender la motocicleta para escapar. Germán Troncoso contó que le advirtió sobre la presencia de personas en el exterior, pero que el hombre insistió en que debían marcharse y ambos emprendieron la huida.
Durante el trayecto, Kevin asegura que su acompañante llevaba consigo dinero y varias pertenencias tomadas de la residencia. También afirmó que se llevó el teléfono de Julián y que, durante la huida, le perforó la batería con un cuchillo, desprendió la pantalla y posteriormente lanzó el aparato en el camino, según la descripción que ofreció durante la entrevista.
Al aproximarse nuevamente a La Victoria, Kevin afirma que temió convertirse también en víctima. Según su relato, su acompañante recibió instrucciones relacionadas con quitarle su teléfono y la motocicleta. Finalmente, el hombre le entregó los RD$20,000 que le habían prometido al inicio de la tarde y se marchó llevándose el motor.
Germán Troncoso relató que quedó caminando y que, en determinado momento, volvió a escuchar una motocicleta acercándose, por lo que pensó que el hombre regresaba para matarlo. Sin embargo, aseguró que este tomó otra dirección y no volvió a tener contacto con él.
Kevin también se refirió a lo ocurrido posteriormente con Peña, el conocido que, según su versión, lo contactó inicialmente en la barbería. Afirmó que este le escribió preguntándole: “¿En qué tú te metiste?”, a lo que asegura haber respondido: “Tú no sabes el daño que me hiciste”. Después de ese intercambio, sostiene que Peña lo bloqueó y no volvió a responderle.
Al reconstruir las horas que permaneció dentro de la residencia, Germán Troncoso aseguró estar convencido de que el hecho había sido planificado con antelación y que había más personas involucradas. Basó esa apreciación en que, según su relato, quienes se comunicaban desde fuera conocían la ubicación del dinero, las pertenencias que buscaban, la hora aproximada en que regresaría Julián y hasta la forma en que acostumbraba encontrar las luces de su casa.
“La cosa es grande, son muchos”, manifestó durante la entrevista, antes de agregar que, a su entender, “eso no fue de un día para otro”.
Germán Troncoso también rechazó durante la entrevista tener antecedentes y aseguró que nunca antes había estado preso. “Yo nunca he caído preso”, expresó al señalar que tiene 23 años y que este era el primer caso en el que se veía vinculado.
Sobre las razones por las que no acudió inmediatamente ante las autoridades, Kevin sostuvo que desde el mismo día de los hechos quería entregarse, pero que temía por su vida y por posibles represalias de las personas que, según él, estaban detrás del caso. Finalmente decidió hacerlo acompañado de familiares y de quienes realizaron la entrevista.
Al finalizar la conversación, Germán Troncoso pidió que se esclareciera el caso y exhortó al hombre al que atribuye directamente las agresiones a que también se entregue. Posteriormente fue trasladado para ser puesto a disposición de las autoridades.