David Collado
El ministro de Turismo, David Collado, afirmó que algunos sectores —especialmente nuevas generaciones en la política— están confundiendo su forma de hacer política con debilidad, al tiempo que defendió su trayectoria basada en el respeto, la institucionalidad y el reconocimiento de logros, incluso en gobiernos adversarios.
Durante una intervención reciente, Collado advirtió que su estilo político, caracterizado por la moderación y el enfoque en propuestas, está siendo malinterpretado.
“A veces veo nuevas generaciones subiendo de manera irrespetuosa que confunden mi decencia… con que uno es pendejo”, expresó, al tiempo que aseguró que quienes tengan esa percepción “se van a llevar una sorpresa”.
El funcionario recordó que ha mantenido esa misma línea a lo largo de su carrera política, incluso cuando ocupaba roles en la oposición.
Como ejemplo, citó su etapa como presidente de la Comisión de Turismo en la Cámara de Diputados, donde —según explicó— reconoció públicamente el crecimiento del sector turístico durante la gestión del expresidente Danilo Medina.
Para Collado, ese tipo de postura responde a una convicción: hacer política desde la verdad y no desde el ataque.
Más allá de lo personal, sus declaraciones plantean una crítica más amplia sobre el tono actual de la política.
El ministro sugirió que existe una tendencia creciente hacia la confrontación y el irrespeto, especialmente en sectores más jóvenes, lo que —a su juicio— distorsiona el valor de la decencia en el ejercicio político.
Las palabras de Collado abren un debate de fondo:
En un entorno cada vez más polarizado, su postura plantea una disyuntiva clara entre dos modelos: la política de confrontación y la política institucional.
Aunque no se trata de un anuncio formal, el mensaje también puede interpretarse como una señal de posicionamiento político en un escenario donde el liderazgo y el estilo pesan tanto como las propuestas.
Especialmente en un contexto donde las figuras públicas enfrentan presión constante en redes sociales y espacios de debate cada vez más agresivos.