Los Defensores

Las guerras y sus impredecibles impactos en RD

Juan López


Por Juan López

Después de la crisis económica durante el gobierno del PRD-Hipólito Mejía (2000-2004), en la República Dominicana (RD), a partir de los cuatro gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD-Leonel 2004-2012 y PLD-Danilo 2012-2020), empezamos a disfrutar de estabilidad macroeconómica, paz social y política, respeto a los derechos humanos y a las libertades públicas, ¡lo cual se mantiene!

Sin embargo, estamos a un tris de perder dicho sosiego socioeconómico y político como consecuencia directa de las guerras Rusia-OTAN-Ucrania y la de Medio Oriente (EE. UU.-Israel vs. Irán), porque sus incertidumbres e impredecibles resultados están dislocando al mundo. Esa situación tendrá impactos negativos en la RD por dos razones. Veamos:

Nuestra dependencia del petróleo y sus derivados para el sistema eléctrico y para diferentes áreas de la producción agroindustrial, así como los incrementos en los costos de los fletes de contenedores, se reflejarán indiscutiblemente en inflación y en una posible recesión (estanflación), que trastocarán la vida de la mayoría del pueblo dominicano.

A esos factores, propios de la geopolítica de nuestra época, se les agregarán las improvisaciones, la ausencia de previsión, las políticas públicas populistas y los derroches económicos que caracterizan las malas ejecutorias del gobierno del PRM-Abinader.

Actuando bajo la influencia de la irresponsable consigna de: “a lo que nada nos cuesta, hagámosle fiesta”, el gobierno del PRM-Abinader prosigue en la implementación de las siguientes malas prácticas:

Descuido descomunal en la producción agrícola y un caos reinante en las ejecutorias del Ministerio de Agricultura.

Incremento en los gastos corrientes y reducción a su mínima expresión de la inversión de capital en necesarias e importantes obras de infraestructura pública.

a)Exagerado aumento de las nóminas públicas y de la burocracia.

b)Exorbitantes e innecesarios gastos de miles de millones de pesos mensuales en publicidad gubernamental.

c)Un verdadero relajo al “regalar” miles de pensiones elevadas e ilegales a costa del erario.

e)Desenfoque en la generalización de subsidios, sobresaliendo los miles de millones de pesos que se pierden a través del “barril sin fondo” en el cada vez más deficiente sistema eléctrico.

e)Incontinencia en la búsqueda de préstamos, aumentando, como ningún otro gobierno, la deuda externa, incluso con varios préstamos destinados a gastos corrientes.

g)Las guerras, sus incertidumbres e impredecibles impactos en la RD, más las improvisaciones y malas prácticas en sus ejecutorias, ahora tienen nervioso al gobierno del PRM-Abinader que, a través de resultados de diferentes encuestas, percibe “la caída libre” en la que ha entrado como consecuencia de los cuestionamientos de la opinión pública y amplios sectores de la sociedad.

El miedo, los nervios, la aproximación del proceso electoral de cara a 2028, la manifiesta incapacidad y la ausencia de planes específicos para enfrentar los impactos de las guerras y el avance político de la oposición son las principales razones por las que el presidente Abinader, ¡está pidiendo auxilio!

Arrinconado “entre la espada y la pared”, sin salida a la vista, acudieron a una última alternativa: pedir ayuda a los líderes de los partidos de oposición (FP y PLD), al sector empresarial, a la cúpula de la Iglesia católica y a organizaciones de la sociedad civil, ya que “la casa se le está cayendo encima”.

Para evitar que el gobierno del PRM-Abinader destruya la paz social y política que, desde 2004, disfrutamos en la RD, con mucha prudencia, ¡vale la pena darle una ayudita!